Tuesday, June 9, 2026

The New Mastersounds • Therapy



 Artist Biography
One of the cornerstone acts of the U.K. retro-soul scene, the New Mastersounds play taut, old-school instrumental funk with a contemporary energy and an enthusiasm that has earned them rave reviews and led them to collaborate with a number of major acts in Britain and the United States. The New Mastersounds were formed in 1999 by guitarist Eddie Roberts, who was DJ'ing at a weekly club night in Leeds devoted to classic soul and funk. When the event moved to a new venue that covered two floors, Roberts saw the opportunity to add a live band to the mix, and he recruited drummer Simon Allen, who had previously played with Roberts in a band called the Mastersounds. With the addition of Pete Shand on bass and Bob Birch on piano and organ, the new act was complete, and in tribute to their old group, Roberts and Allen dubbed the combo the New Mastersounds.

It didn't take long for word about the New Mastersounds to spread, and in 2000 they released a pair of 7" singles on Blow It Hard Records drawn from early rehearsal tapes. In 2001, they recorded their first full-length album, Keb Darge Presents: The New Mastersounds, which was issued on Darge's Deep Funk label; the album earned enthusiastic reviews, and top DJs such as Cut Chemist, Pete Rock, and DJ Shadow sampled their grooves. Their second LP, 2003's Be Yourself, included guest vocals from Corinne Bailey Rae, and following a third studio set, 2005's This Is What We Do, the band documented the sound of its fabled live sets on 2006's Live at La Cova, recorded at a club gig in Spain. In 2006, the New Mastersounds briefly expanded to a five-piece with the addition of Rob Lavers on sax and flute (a number of guest horn players have recorded and toured with the group over the years), but he parted ways with them in 2007, the same year Bob Birch left the lineup, making way for new keyboard man Joe Tatton.

As the New Mastersounds toured clubs and festivals around the world, they continued to attract new fans, including American funk legends Art Neville of the Neville Brothers, Maceo Parker and Fred Wesley of James Brown's J.B.'s, and George Porter, Jr. of the Meters, all of whom have jammed with the combo on-stage. In 2008, they collaborated with vocalist Dionne Charles on the album Plug & Play, and in 2009 they celebrated their tenth anniversary with the appropriately titled Ten Years On, which included guest spots from Grace Potter, Chip Wickham, and Skerik. Having established a strong fan base in the U.K., Europe, and Japan, the New Mastersounds began looking to the United States. During a stay in Texas, they cut Breaks from the Border (2011), which featured vocals from the group members for the first time. Out on the Faultline (2012) was a Bay Area affair, recorded in Oakland and San Francisco. It was followed by The Hamburg Session (2013), a performance documented in Germany. The band's studio recordings resumed with Therapy (2014) and Made for Pleasure (2015), made near Red Rocks, Colorado and New Orleans, respectively.

At the end of the 2014/2015 tour, the New Mastersounds entered the Welcome to 1979 studio in Nashville. They selected tunes from previous albums that had evolved in concert over the previous decade. In front of a small, invited studio audience, the band multi-tracked these tunes -- as well as a fresh take of jazz guitarist Grant Green's arrangement of James Brown's "In the Middle" -- live to 1" tape during that single session. Following the performance, the recordings were mixed down to 1/4" stereo tape, then cut direct to vinyl lacquers. The album was released in a limited edition of 1000 vinyl copies in April of 2016. Recorded on two separate sessions, one in New Orleans and the other in Denver a few months later, Renewable Energy, the band's 11th studio long-player, arrived in 2018. The following year, they paired with Atlanta-based vocalist Lamar Williams Jr. for Shake It.
by Mark Deming
https://www.allmusic.com/artist/the-new-mastersounds-mn0000951908/biography

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 Biografía del artista
Uno de los actos fundamentales de la escena retro-soul del Reino Unido, los New Mastersounds tocan un funk instrumental tenso y de la vieja escuela con una energía contemporánea y un entusiasmo que les ha valido críticas muy favorables y les ha llevado a colaborar con varios actos importantes en Gran Bretaña y los Estados Unidos. Los New Mastersounds fueron formados en 1999 por el guitarrista Eddie Roberts, quien era DJ en una noche de club semanal en Leeds dedicada al soul y al funk clásico. Cuando el evento se trasladó a un nuevo local de dos pisos, Roberts vio la oportunidad de añadir una banda en vivo a la mezcla, y reclutó al baterista Simon Allen, que había tocado anteriormente con Roberts en una banda llamada The Mastersounds. Con la adición de Pete Shand en el bajo y Bob Birch en el piano y el órgano, el nuevo acto estaba completo, y en homenaje a su antiguo grupo, Roberts y Allen apodaron al combo los Nuevos Mastersounds.

No pasó mucho tiempo para que se difundieran los nuevos Mastersounds, y en el año 2000 lanzaron un par de singles de 7" en Blow It Hard Records extraídos de las primeras cintas de ensayo. En 2001, grabaron su primer álbum completo, Keb Darge Presents: The New Mastersounds, que fue publicado por el sello Deep Funk de Darge; el álbum obtuvo críticas entusiastas, y los mejores DJs como Cut Chemist, Pete Rock, y DJ Shadow probaron sus ritmos. Su segundo LP, Be Yourself de 2003, incluía las voces invitadas de Corinne Bailey Rae, y después de un tercer set de estudio, This Is What We Do de 2005, la banda documentó el sonido de sus legendarios sets en directo en Live at La Cova de 2006, grabado en un concierto en un club de España. En 2006, los New Mastersounds se ampliaron brevemente a cinco piezas con la adición de Rob Lavers en el saxo y la flauta (varios corneteros invitados han grabado y hecho giras con el grupo a lo largo de los años), pero se separó de ellos en 2007, el mismo año en que Bob Birch dejó la alineación, dando paso al nuevo teclista Joe Tatton.

A medida que los New Mastersounds recorrían los clubes y festivales de todo el mundo, seguían atrayendo a nuevos aficionados, incluyendo a las leyendas del funk americano Art Neville de los Neville Brothers, Maceo Parker y Fred Wesley de James Brown's J.B.'s, y George Porter, Jr. de los Meters, todos los cuales han improvisado con el combo en el escenario. En 2008, colaboraron con la vocalista Dionne Charles en el álbum Plug & Play, y en 2009 celebraron su décimo aniversario con el apropiadamente titulado Ten Years On, que incluía anuncios de invitados de Grace Potter, Chip Wickham y Skerik. Habiendo establecido una fuerte base de fans en el Reino Unido, Europa y Japón, los New Mastersounds comenzaron a mirar hacia los Estados Unidos. Durante una estancia en Texas, cortaron Breaks from the Border (2011), que presentó por primera vez las voces de los miembros del grupo. Out on the Faultline (2012) fue un asunto del Área de la Bahía, grabado en Oakland y San Francisco. Fue seguido por The Hamburg Session (2013), una actuación documentada en Alemania. Las grabaciones de estudio de la banda se reanudaron con Therapy (2014) y Made for Pleasure (2015), realizadas cerca de Red Rocks, Colorado y Nueva Orleans, respectivamente.

Al final de la gira 2014/2015, los nuevos Mastersounds entraron en el estudio Welcome to 1979 en Nashville. Seleccionaron temas de álbumes anteriores que habían evolucionado en concierto durante la década anterior. Delante de un pequeño público invitado al estudio, la banda grabó estas melodías - así como una nueva versión del arreglo del guitarrista de jazz Grant Green de "In the Middle" de James Brown - en vivo en una cinta de 1" durante esa sesión. Después de la actuación, las grabaciones fueron mezcladas en cinta estéreo de 1/4", y luego cortadas directamente a lacas de vinilo. El álbum fue lanzado en una edición limitada de 1000 copias de vinilo en abril de 2016. Grabado en dos sesiones separadas, una en Nueva Orleans y la otra en Denver unos meses después, Renewable Energy, el undécimo álbum de estudio de la banda, llegó en 2018. Al año siguiente, se emparejaron con el vocalista de Atlanta Lamar Williams Jr. para Shake It.
por Mark Deming
https://www.allmusic.com/artist/the-new-mastersounds-mn0000951908/biography


The Treniers • Rockin' Is Our Bizness

 



The Treniers son, indudablemente, uno de los primeros (si no el primero), auténticos grupos autónomos de rock and roll. También son, probablemente, los más longevos entertainers en activo en el showbiz. Entre los más agudos observadores, ellos permanecen como el único grupo de pioneros de Jump Blues que no sólo prosperaron cuando el resto del mundo se subió al carro de su material Rock'n'Roll (unos diez años después de iniciarlo) sino que continuaron prosperando en décadas posteriores como un grupo de éxito lejos de las típicas actuaciones de hotel. El grupo ha sobrevivido a los interminables ciclos de tendencias pop, no a pesar de su resistencia a cambiar, sino precisamente por eso. Las actuaciones de The Treniers son hoy tan vitales e hipnóticas como lo eran en la época en que ayudaron a crear el Rock'n'Roll. Me gusta pensar que han estado demasiado ocupados divirtiéndose como para percatarse de ello.




Gemelos idénticos, Claude y Cliff Trenier nacieron en una familia muy musical en Mobile, Alabama, un 1q4 de Julio de 1919. En 1939 empezaron a acudir a la Alabama State, pero los estudios no desviaron su amor por la música. Montgomery era entonces un semillero de talento musical y los gemelos pronto se pusieron a actuar con colegas como Joe Newman, el saxofonista Don Hill (que todavía sigue con el grupo hoy), y el pianista Gene Gilbeaux. Después de dejar la escuela, y después de que la IIª Guerra Mundial los alejara de la música durante un tiempo, regresaron. Claude inició una estancia con la imperecedera Jimmie Lunceford Orchestra, llevándose a Cliff para grabar "Buzz Buzz Buzz" (que aparece en la reedición de Dr. Horse, You're Killin' Me) y el propio Claude prestó su voz para unas cuantas leyendas del jazz. En 1945 Claude tuvo un año de éxito ocupando plaza en el Melody Club y después reemplazó al genial (pero malhablado) Wynonie Harris en el Club Alabam. Los gemelos, sin embargo, eran inseparables y se unieron enseguida y, finalmente, echaron mano de Gene Gilbeaux, que se convirtió en el arreglista de la banda, y Don Hill acompañando desde la cortina.
Estos artistas fueron conocidos primero como “The Trenier Twins and the Gene Gilbeaux Orchestra”, después como The Trenier Twins y, finalmente, como The Treniers. Habían nacido, con toda seguridad, pateando y aullando. Firmaron su primer contrato discográfico hace más de medio siglo con Mercury Records; rápidamente se forjaron una reputación, sobre todo por sus frenéticos movimientos en escena y también por su propia música. Aunque Claude y Cliff fueran innegablemente los protagonistas al frente, la banda al completo se meneaba en perfecta sincronía, como siameses quíntuples conectados por un sencillo interruptor. Ágiles como una serpiente, más salvajes que una hiena, el grupo era una permanente máquina móvil. Por lo tanto, ¿cómo no moverse cuando The Treniers están en tu aparato stereo, tu TV o, si eres lo bastante afortunado, en escena, en vivo y ante tus ojos? El ritmo y la alegría que generan, es contagiosa.
A principios de los 50 empezó en auténtico apogeo de The Treniers. En unión de su hermano mayor Buddy y del más joven Milt, firmaron con el legendario sello OKeh, produciendo una notable cadena de lados Rock'n'Roll estremecedores, cada uno de ellos extraordinario en términos de calidad, cuando no también de ventas. Se ha dicho que The Treniers no podían trasladar toda la energía que desplegaban en sus actuaciones en vivo, a sus grabaciones en estudio, pero lo que nos legaron fueron algunos de los mejores momentos del Rock'n'Roll que se hayan hecho nunca. "Rockin' Is Our Business", "Rockin' On Saturday Night" y "It Rocks, it Rolls, it Swings!", todos ellos son evidencias de su facilidad para el rock’n’roll.
La celebración a la bebida en "Hadacol (That's All)", el “horniness” de "Poon-Tang!" («Poon is a hug! Tang is a kiss! Uh, yeah...») y la audaz letra en el clásico "(Uh Oh) Get Out Of The Car" (copiada por Richard "Louie Louie" Berry y Sammy Davis, Jr.), fueron todas hechas en clave de alegría, pero fueron los comienzos de una revolución que, afortunadamente, fue televisada. Tomando prestado lo que aprendieron de aritstas con los que habían trabajado y admirado como Louis Jordan, Amos Milburn, Wynonie Harris, Roy Brown y Jimmie Lunceford, The Treniers añadieron su toque personal e inimitable e hicieron prácticamente de todo de cualquier forma imaginable. La expresión “Rock and Roll” era todavía más conocida como una metáfora sexual y The Treniers se encargaron de llevarla al climax.
Otros artistas recogerían pronto los frutos de las semillas que otros habían sembrado, pero The Treniers se encontraron por derecho propio en una posición muy respetable, visible hacia 1956, pese a su marcha de OKeh Records. Alcanzaron una audiencia más amplia a través de varios programas de televisión, entre ellos los de Jackie Gleason y Red Skelton, y a través de algunas películas como “Don't Knock the Rock” y “The Girl Can't Help It”, que son hoy sus interpretaciones más conocidas. En la primera, The Treniers aparecieron con Alan Freed, (que había sido honrado por The Treniers con un tema que sirvió de sintonía para algunos de sus programas) y junto a Little Richard y Bill Haley. Para aquellos que reconocen el lugar de Haley como una de las puntas de lanza del rock’n’roll con "Rock Around The Clock", existe otro linaje directo entre The Treniers y el nacimiento del rock’n’roll.
Haley, que había visto las actuaciones de The Treniers en New Jersey cuando él era todavía un artista country con The Saddlemen, «y no era nadie» como dice Claude, se vio influido significativamente por su sonido y su show. En “Don't Knock The Rock”, la interpretación explosiva y alocada de "Rockin' On Saturday Night" a cargo de The Treniers, repleta de palmadas y chasquidos de dedos es, a la vez, provocativa y surrealista. Pero la incluso más bufona, "Out Of The Bushes", se lleva el premio. Junto al guaperas de Milt, con su casi robótica afectación, Claude y Cliff hold court in bughouse square, each attempting to outdo the other in sheer craziness, even resorting (before even some parents of the Lallapaloser Nation were born) to stage diving! The song itself, more or less a word of warning from a stalker, ("Something's gonna jump out of the bushes and grab you..." is an outrageous combination of some more complicated Jazzy sequences and The Treniers' own brand of contagious humor. It even spawned one purely novelty version by Joe Besser soundalike Crazy Otto. "It was big in Guam," Claude jokes today.
Su momento cinematográfico culminante llegó en forma de “The Girl Cant Help It”, la película sobre rock’n’roll más grande de todos los tiempos. En primoroso Technicolor y sonido estereofónico, The Treniers interpretaron una auténtica locura, "Rockin' Is Our Business", entonces su canción emblemática y con la que todavía abren sus actuaciones. Incluidos en un “package”, entre una pléyade de estrellas que incluían a Little Richard, Julie London, Gene Vincent, Eddie Cochran, Fats Domino, Abbey Lincoln y The Platters, The Treniers still stand out like Jayne Mansfield's Double D's! Únicamente Little Richard podía tener posibilidades de superarles por su fastuosidad y convicción, pero también porque tuvo la oportunidad de hacer ¡tres! canciones.
A finales de los 50 el rock'n'roll estaba en llamas, no de gloria sino de defunción, escándalos y confusión personal. Alan Freed fue crucificado por escándalos de payola. Dick Clark, inexplicablemente, eludió un destino parecido, aunque empezara programando disco tanmalos, que el propio Freed no se hubiera molestado en pagar por ellos. Clark se convirtió en el nuevo líder del movimiento, mientras Freed murió en la ruina. A los que quedaron vivos no les fue mucho mejor. The Treniers estaban incluidos en la desgraciada gira de Jerry Lee Lewis por Inglaterra, y donde se destrozó a sí mismos al hacer público su matrimonio con su prima adolescente. «¡Qué falsedad tan enorme!», señala Claude. ¿Dónde podían refugiarse The Treniers en los albores de una época de teen idols que no sabían hacer rock’n’roll aunque les partieran la cabeza? ¿Puedes creerlo? ¡Las Vegas!
Una vez que el humo dejó paso a una mejor visión, The Treniers se encontraron funcionando bien en el circuito Las Vegas - Atlantic City. Milt les había dejado por entonces para intentar una carrera por cuenta propia, grabando algunos lados muy fuertes con una voz baritonal no muy diferente de la de Screamin' Jay Hawkins. Su sobrino Skip, también poseído por una buena colección de instrumentos de viento, y de buen aspecto que era capaz de que las damas giraran la cabeza, ocupó el puesto de Milt y sigue con el grupo hasta el el día de hoy. Rock’n’roll y Las Vegas habían sido hasta ese momento compañeros extraños. Incluso Elvis fracasó en Las Vegas en su primera aparición en 1956. Pero The Treniers supieron anticipar que los patrones no sólo querían un espectáculo, sino el sol, la luna y las estrellas también, y The Treniers estaban allí para dárselas. Louis Prima ya había demostrado que se podía rockear en Sin City (la ciudad del pecado) y no morir de hambre. Aunque sus primos lejanos, los componentes del Rat Pack (excepto Sammy al que le gustaba cualquier cosa que sonara hip) menospreciaran al rock'n'roll calificándolo como una moda pasajera, Prima escenificó su regreso incorporando sus ritmos en sus actuaciones. Con carisma y versatilidad (dominaban perfectamente cada estilo imaginable de pop de la época) The Treniers, junto a Prima y su compañero Sam Butera, fueron los únicos artistas que hicieron rock’n’roll en Las Vegas y Atlantic City con clase y sin compromiso. Para cuando otros intérpretes de rock'n'soul fueron ganando aceptación a principios de los 70, ellos ya se habían consolidado. Una de aquellas figuras fue Elvis Presley que cuando conoció a The Treniers les dijo que cuando era chico él había aprendido "Good Rockin' Tonight" a partir de su versión, la de los Treniers.
Su hermano Milt abrió un lounge de tipo más swing en la ciudad de la que era su esposa, Chicago. Contrata a la banda dos veces al año entre sus compromisos en Las Vegas y Atlantic City, aunque sus visitas a la Windy City (ciudad de los vientos) han sido más esporádicas desde que el aura de Atlantic City haya perdido intensidad en años recientes. A lo largo de los años han compartido escenario con tipos como Sinatra, Sammy Davis, Jr. y Bill Cosby. Cosby se encariñó de tal forma con Cliff que llamó a su personaje televisivo, Heathcliff Huxtable, después de conocerle. Su éxito en Las Vegas ha sido fenomenal e incluso recientemente, contra todo pronóstico, han conquistado el “Las Vegas Entertainers of the Year” unas cuantas veces.
El grupo mantenía una longevidad notable y parecía indestructible pero, desgraciadamente, hace catorce años llegó un recordatorio de nuestra propia fragilidad. En 1983, Cliff Trenier falleció. Claude tuvo que enfrentarse entonces a, probablemente, la decisión más importante de su vida. ¿Debía dejar el grupo o debería conducirlo en memoria de Cliff? La obligación era tan fuerte entre estos gemelos, que las decisiones de cada uno estaban indudablemente influidas por el otro. Cliff había sido llamado a un nuevo hogar y, para el resto de los Treniers, su hogar en esta vida estaba claro. Volvieron al escenario. Skip, cerca ya de sus 25 años con el grupo, fue capaz de desenvolverse al frente con Claude (Buddy ya se había retirado). Don Hill todavía sigue prestando su hechicero saxo para la banda, mientras actúa ante las incesantes pifias de Claude y Skip. Dave Akins, también un veterano de años, sigue el ritmo mientras fuma, y mientras las adquisiciones más recientes, el bajista Donald Jackson y el hombre de los teclados Jack Holland, siguen la senda y colaboran en los movimientos.
Presenciar ahora a The Treniers es sentirse trasladado a una atmósfera y una edad que que uno ya había olvidado al creer que nunca jamás la vería. La cordialidad que comunican y el evidente amor por su trabajo son también genuinos. Su complicidad con el público, uno a uno, se ve raramente en otras partes, y nos trae cosas que nuestra generación se ha perdido. La mayoría de los intérpretes más jóvenes deberían moverse como lo hacen Claude y Skip do todavía hoy. Por supuesto que The Treniers acabarían en el Hospital si siguieran haciendo todas las cosas que solían hacer en escena, pero eso mismo sucedería si mucha gente de mi edad intentara hacer lo que los Treniers hacen todavía cada noche. The Treniers son todavía, como siempre, un grupo para el directo. Siempre vivos y siempre en vivo.
LONG LIVE THE TRENIERS
By John Battles and Jake Austen
(From october #18, 1997)
http://hallelujahrnr.hostweb4u.info/index_archivos/TheTreniersBiografia.htm


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From Wikipedia, the free encyclopedia
Genres R&B, jump blues
Years active 1947-2003
The Treniers were an American R&B and jump blues musical group,[1] led by identical twins Cliff and Claude Trenier with the Gene Gilbeaux Orchestra which included Don Hill on saxophone, Shifty Henry and later James (Jimmy) Johnson on bass, Henry (Tucker) Green on drums and Gene Gilbeaux on piano, along with the Treniers Twins and later, additional Treniers brothers Milt, Buddy and nephew Skip joining the group on vocals. The group's name was shortened to "The Treniers", and there were many other session musician and line up changes over the years including Herman Washington and Mickey Baker on guitar.


Will Bernard • Just Like Downtown

 



Review
Will Bernard is far from a newbie but his debut release from Posi-Tone cuts a fresh new musical path for this virtuoso guitarist that gets no where near the ink he deserves. Nine tracks with seven stellar originals and two incredibly eclectic if not surprising covers add for one of the most solid six string outings for the year. To start, no one covers Led Zeppelin in a guitar 4tet format and if they do then "Dancing Days" is probably not their first pick from their legendary discography. Some artists you don't cover and not because their music is the holy grail or part of what I refer to as the cultural keys to the kingdom but because their music simply does not make the transition to the improvised format found here. "Dancing Days" is turned into an odd metered deceptively funky ditty that stays with you. Bernard is joined by organ phenom Brian Charette who provides the perfect harmonic counterpoint and the tune simmers effortless along. Will Bernard takes the somewhat minimalist approach is his clean angular playing with no notes wasted but a direct lyrical sense of purpose. "Safety In Numbers" is a delightfully syncopated and engaging off metered original featuring veteran reed titan John Ellis, another under appreciated talent if there ever was. Drummer Rudy Royston is one of the best half dozen drummers on the planet and using the tired phrase "in the pocket" would be the classic undersell here. "Bali Hai" from the movie South Pacific is a melodic exploratory with texture and an deceptively haunting modern folk infusion of impressionistic wonder. The bass clarinet work from Ellis serves as somewhat of a virtual second melody line running below the surface at points during this expansive reharm. The tunes is completely reinvented with one of the most skillful arrangements of a cinematic masterpiece that can be found. This is music with meat on its bones. Not the same tired 4tet format where Wes Montgomery, Jim Hall or perhaps Pat Metheny riffs are banged out by a master technician. Instead we find Will Bernard giving a master class on just what modern jazz guitar is about when approached by an artist whose depth is seemingly only matched by his fearlessness as a lyrical free spirit. Will Bernard compositions will stand the test of time as well as any modern jazz guitarist working today. An absolute must. --Brent Black, @ Critical Jazz

Coming over to the Posi-Tone label for his latest creation was bound to mean that the restless funk-jazz guitarist Will Bernard was going to make a different kind of record...again. Bernard s B3 organ fixation continues but not a whole lot else carries over from last year s funky Outdoor Living. Instead of Wil Blades on Hammond, we get Brian Charette. Simon Lott is swapped out for Rudy Royston. And Bernard gains a front line foil by adding saxophonist John Ellis. But in spite of this talent-loaded roster, the big deal about the impending Just Like Downtown is that Bernard doesn t so much want to groove like before. He wants to swing. Even the CD cover of a nattily-attired Bernard topped off with a pork pie hat shouts swing. Unlike a lot of his records, the Grammy-nominated fret master isn t really trying something new; Just Like Downtown is a back-to-my-jazz-roots affair. Given that, he s dead serious in approaching it with not only reverence but also with his own personality. Which means it grooves, anyway, like Dime Store Thriller, that finds Bernard and Ellis playing smoky lines in unison while Charette easily slips between comping and leading. Bernard s single note lines are all about the riding the groove, but he also likes to rub a little bit of dirt on it. Bernard wrote Dime and all but two of the other eight tunes in this batch of recordings, and though much of it is blues-based, the songwriting avoids the predictable twelve-bar fare. Sweet Spot swings hard, with Royston s drums just about jumping out of the speakers. Ellis sax delivery is red hot and smooth at the same time. Safety In Numbers is a hot tune, too, that Bernard stuffed with dense bop articulations. On this song, as well as on the sizzler Route 46, Bernard s linear attack visits Pat Martino territory. Ellis pulls out the bass clarinet for a few numbers, an instrument rarely used in organ jazz but he makes it sound like a natural fit. Little Hand is a hushed number where that lower octave clarinet s tone works great in this setting, especially in the way Ellis applies the right sentiment to it. It s also featured in Bali Hai from the Rodgers and Hammerstein musical South Pacific, and the burly tone is nearly that of a baritone sax. Meanwhile, Bernard can be heard playing his trademark swampy, slide-like note bending. The other cover might appear to be a left-field choice, too: Dancing Days, from Led Zeppelin s Houses Of The Holy tune. The Bonham beat is retained as well as the melody, but something about Charette s B3 and Bernard s soft-toned guitar than nonetheless manages to transform the song into a greasy blues-jazz number. Bernard has played a Zeppelin cover or two in Stanton Moore s band, so he already knew his way around the band s repertoire in the jazz sense pretty darned well. Bernard s jazz sense gets in a good workout all over Just Like Downtown. With a supporting cast of Ellis, Charette and Royston, he found yet another way to stoke fans of guitar/B3 jazz. --S. Victor Aaron - Something Else!

Guitarist Will Bernard has been connected to a number of singular groups and individuals, from the Monk-to-funk outfit known as T.J. Kirk to New Orleans drumming giant Stanton Moore to multi-instrumentalist Peter Apfelbaum's boundary-pushing Hieroglyphics Ensemble, but a common denominator exists in his strongest work with each one: Bernard's best is always rooted in the groove. He has an no-fuss way of establishing and/or inhabiting the rhythmic currents of a song and he puts that skill to good use, once again, on Just Like Downtown. This quartet date finds Bernard fronting a highly capable and flexible foursome. Together, they tackle original soul jazz ("Dime Store Thriller"), Led Zeppelin ("Dancing Days") and Richard Rodgers ("Bali Hai"). Some pieces are brisk and driving ("Sweet Spot") and others like to linger for a while ("Little Hand"), as Bernard and company simply let the music float on by. Most of these musical offerings get to the point right away, but a sense of mystery is occasionally in the air as things coalesce ("Bali Hai") or blow slowly in the Frisell-ian breeze ("P.M. Gone"). Bernard's buddies deserve a good deal of credit for bringing his music to life. They sound good when working from the same playbook as the leader ("Dime Store Thriller"), but they sound great when one person's contributions are thrown into sharp relief; John Ellis' swaggering bass clarinet riff, for example, enlivens the jaunty "Go West," and drummer Rudy Royston delivers a tornado of a performance on the choppy "Safety In Numbers," which also features a beast-of-a-solo from Bernard. Organist Brian Charette the fourth piece of the puzzle is the one most responsible for adding color to the project. He brings all manner of sound both earthy and alien into the picture. Just Like Downtown possesses an immediately likeable, unforced quality. The music simply flows when Will Bernard and company get going. --Dan Bilawsky, All About Jazz

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Reseña
Will Bernard no es ni mucho menos un novato, pero su debut en Posi-Tone abre un nuevo camino musical para este virtuoso guitarrista que no recibe ni de lejos la atención que merece. Nueve temas con siete originales estelares y dos covers increíblemente eclécticos, aunque no sorprendentes, se suman para una de las salidas de seis cuerdas más sólidas del año. Para empezar, nadie versiona a Led Zeppelin en formato de cuarteto de guitarra y si lo hacen, probablemente "Dancing Days" no sea su primera elección de su legendaria discografía. Hay artistas que no se versionan y no porque su música sea el santo grial o forme parte de lo que yo llamo las llaves culturales del reino, sino porque su música simplemente no hace la transición al formato improvisado que se encuentra aquí. "Dancing Days" se convierte en una cancioncilla de métrica extraña y engañosamente funky que se queda contigo. A Bernard se le une el fenómeno del órgano, Brian Charette, que proporciona el contrapunto armónico perfecto, y la melodía se sumerge sin esfuerzo. Will Bernard adopta un enfoque un tanto minimalista con su forma de tocar limpia y angular, sin desperdicio de notas y con un sentido lírico directo. "Safety In Numbers" es un original deliciosamente sincopado y atractivo que cuenta con la participación del veterano titán de la caña John Ellis, otro talento infravalorado si los hay. El baterista Rudy Royston es uno de los mejores bateristas del planeta y utilizar la manida frase "en el bolsillo" sería el clásico eufemismo aquí. "Bali Hai", de la película South Pacific, es una exploración melódica con textura y una infusión folclórica moderna engañosamente inquietante de maravilla impresionista. El trabajo del clarinete bajo de Ellis sirve como una especie de segunda línea melódica virtual que corre por debajo de la superficie en algunos momentos de este expansivo rearme. La melodía se reinventa por completo con uno de los arreglos más hábiles de una obra maestra cinematográfica que se puedan encontrar. Esto es música con carne en los huesos. No es el mismo formato cansado de 4tet donde Wes Montgomery, Jim Hall o quizás Pat Metheny riffs son golpeados por un técnico maestro. En su lugar, encontramos a Will Bernard dando una clase magistral sobre lo que es la guitarra de jazz moderna cuando se acerca a un artista cuya profundidad sólo parece igualada por su intrepidez como espíritu libre lírico. Las composiciones de Will Bernard resistirán el paso del tiempo tan bien como cualquier guitarrista de jazz moderno que trabaje hoy en día. Una obra imprescindible. -Brent Black, @ Critical Jazz

La llegada al sello Posi-Tone para su última creación significaba que el inquieto guitarrista de funk-jazz Will Bernard iba a hacer un disco diferente... de nuevo. La fijación de Bernard por el órgano B3 continúa, pero no hay mucho más que se haya trasladado desde el funky Outdoor Living del año pasado. En lugar de Wil Blades en el Hammond, tenemos a Brian Charette. Simon Lott es sustituido por Rudy Royston. Y Bernard gana un papel de primera línea al añadir al saxofonista John Ellis. Pero a pesar de esta lista cargada de talento, lo más importante del inminente Just Like Downtown es que Bernard no quiere hacer el mismo ruido que antes. Quiere hacer swing. Incluso la portada del CD, en la que aparece un Bernard vestido de forma natural y con un sombrero de cerdo, grita swing. A diferencia de muchos de sus discos, el maestro del traste nominado al Grammy no está intentando nada nuevo; Just Like Downtown es un asunto de vuelta a mis raíces de jazz. Por ello, se toma muy en serio el hecho de abordarlo no sólo con reverencia, sino también con su propia personalidad. Lo que significa que se mueve, de todos modos, como Dime Store Thriller, que encuentra a Bernard y Ellis tocando líneas humeantes al unísono mientras Charette se desliza fácilmente entre la composición y la dirección. Las líneas de una sola nota de Bernard se centran en el ritmo, pero también le gusta frotar un poco de suciedad en él. Bernard escribió Dime y todas las otras ocho melodías de este lote de grabaciones, excepto dos, y aunque gran parte de ellas se basan en el blues, la composición evita la predecible tarifa de doce compases. Sweet Spot se mueve con fuerza, con la batería de Royston a punto de saltar de los altavoces. El saxo de Ellis es muy potente y suave al mismo tiempo. Safety In Numbers también es un tema caliente, que Bernard rellena con densas articulaciones de bop. En esta canción, así como en la chispeante Route 46, el ataque lineal de Bernard visita el territorio de Pat Martino. Ellis saca el clarinete bajo para algunos números, un instrumento que rara vez se utiliza en el jazz de órgano, pero lo hace sonar como un ajuste natural. Little Hand es un número silencioso en el que el tono de la octava inferior del clarinete funciona muy bien en este entorno, especialmente en la forma en que Ellis le aplica el sentimiento adecuado. También aparece en Bali Hai, del musical de Rodgers y Hammerstein South Pacific, y el tono fornido es casi el de un saxo barítono. Mientras tanto, se puede escuchar a Bernard tocando su característico bending de notas pantanoso y deslizante. La otra versión también podría parecer una elección de campo abierto: Dancing Days, de la canción Houses Of The Holy de Led Zeppelin. El ritmo de Bonham se mantiene, así como la melodía, pero algo en la B3 de Charette y la guitarra de tono suave de Bernard consigue, no obstante, transformar la canción en un número de blues-jazz grasiento. Bernard ha tocado una o dos versiones de Zeppelin en la banda de Stanton Moore, por lo que ya conocía muy bien el repertorio de la banda en el sentido del jazz. El sentido del jazz de Bernard se ejercita en Just Like Downtown. Con un reparto de apoyo de Ellis, Charette y Royston, encontró otra manera de avivar a los fans de la guitarra/B3 jazz. --S. Victor Aaron - ¡Algo más!

El guitarrista Will Bernard ha estado vinculado a una serie de grupos e individuos singulares, desde el conjunto monk-funk conocido como T.J. Kirk hasta el gigante de la batería de Nueva Orleans, Stanton Moore, pasando por el multiinstrumentalista Peter Apfelbaum, Hieroglyphics Ensemble, pero existe un denominador común en su trabajo más fuerte con cada uno de ellos: Lo mejor de Bernard está siempre arraigado en el groove. Tiene una forma sencilla de establecer y/o habitar las corrientes rítmicas de una canción y pone esa habilidad a buen uso, una vez más, en Just Like Downtown. En esta cita con el cuarteto, Bernard está al frente de un cuarteto muy capaz y flexible. Juntos, abordan el soul jazz original ("Dime Store Thriller"), Led Zeppelin ("Dancing Days") y Richard Rodgers ("Bali Hai"). Algunas piezas son enérgicas y dinámicas ("Sweet Spot") y a otras les gusta detenerse un rato ("Little Hand"), ya que Bernard y compañía simplemente dejan que la música flote. La mayoría de estas propuestas musicales van al grano enseguida, pero a veces se respira una sensación de misterio cuando las cosas se unen ("Bali Hai") o soplan lentamente en la brisa friseliana ("P.M. Gone"). Los compañeros de Bernard merecen una buena parte del crédito por dar vida a su música. Suenan bien cuando trabajan a partir del mismo libro de jugadas que el líder ("Dime Store Thriller"), pero suenan muy bien cuando las contribuciones de una persona se ponen en relieve; el contoneante riff del clarinete bajo de John Ellis, por ejemplo, anima la alegre "Go West", y el baterista Rudy Royston ofrece una actuación de tornado en la agitada "Safety In Numbers", que también cuenta con un bestial solo de Bernard. El organista Brian Charette, la cuarta pieza del rompecabezas, es el principal responsable de dar color al proyecto. Aporta todo tipo de sonidos, tanto terrenales como extraterrestres. Just Like Downtown posee una cualidad inmediatamente simpática y no forzada. La música simplemente fluye cuando Will Bernard y compañía se ponen en marcha. -Dan Bilawsky, All About Jazz


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Ralf Ruh Trio • Standards & More



Album Notes
The Ralf Ruh Trio, originally founded in 1992 under the name “Jazz ahead”, re-established itself in Berlin in 2001 under its current name. It has since established itself as one of the outstanding jazz trios in and far beyond the capital, dedicated to playing jazz on the highest level. In 2014 the trio was nominated for the Swiss Jazz Award.

„Standards & More“ is the second CD release of the Ralf Ruh Trio. But just like with „A Personal Suite“ (released in 2010 by Octason Records), this recording, too, reflects very personal and autobiographical moments of the band leader’s life. All of the songs chosen for this recording have a special meaning to Ralf Ruh, such as Green Dolphin Street which was one of the first jazz standards the young musician fell in love with, or Fly me to the Moon, whose arrangement came into being in an attempt to silence his guilty conscience after skipping a class at the university. Keep hot is the reference to a fellow piano student. The song Little Waltz Ralf wrote with one of his own and favourite students in mind, while Blockchords please embodies an homage to his long term friend and former teacher Joe Haider. Several other songs on the new recording found their home on the CD because they are simply great fun to play, such as Take the A Train, or Just for Fun and Shiny Stockings, the latter a must for Ralf Ruh in any Big Band concert. Finally, Lush Life features the fabulous Lars Gühlcke on bass and A Ballad for U was inspired by the band leaders favourite Swiss actress.

All of the songs on this new recording are masterfully arranged and bear witness to the amazing intrumental skills and overall musicality of all three musicians. Breathing new life into well known standards is a challange not every Jazz musician masters with such grace, depth and ease as the Ralf Ruh Trio does on this new recording.

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Notas del álbum
El Trío Ralf Ruh, fundado originalmente en 1992 con el nombre de "Jazz ahead", se reestableció en Berlín en 2001 con su nombre actual. Desde entonces se ha establecido como uno de los tríos de jazz más destacados de la capital y fuera de ella, dedicado a tocar jazz al más alto nivel. En 2014 el trío fue nominado para el Premio de Jazz de Suiza.

"Standards & More" es el segundo CD del Ralf Ruh Trio. Pero al igual que con "A Personal Suite" (lanzado en 2010 por Octason Records), esta grabación también refleja momentos muy personales y autobiográficos de la vida del líder de la banda. Todas las canciones elegidas para esta grabación tienen un significado especial para Ralf Ruh, como Green Dolphin Street, que fue uno de los primeros estándares de jazz del que se enamoró el joven músico, o Fly me to the Moon, cuyo arreglo surgió en un intento de silenciar su conciencia culpable tras saltarse una clase en la universidad. Keep hot es la referencia a un compañero estudiante de piano. La canción Little Waltz Ralf la escribió pensando en uno de sus estudiantes favoritos, mientras que Blockchords, por favor, encarna un homenaje a su viejo amigo y antiguo profesor Joe Haider. Varias otras canciones de la nueva grabación encontraron su hogar en el CD porque son simplemente muy divertidas de tocar, como Take the A Train, o Just for Fun y Shiny Stockings, esta última una visita obligada para Ralf Ruh en cualquier concierto de la Big Band. Por último, Lush Life cuenta con el fabuloso Lars Gühlcke en el bajo y A Ballad for U se inspiró en la actriz suiza favorita de los líderes de la banda.

Todas las canciones de esta nueva grabación están magistralmente arregladas y son testimonio de las increíbles habilidades intrumentales y la musicalidad general de los tres músicos. Dar nueva vida a los estándares conocidos es un desafío que no todos los músicos de Jazz dominan con tanta gracia, profundidad y facilidad como lo hace el Ralf Ruh Trio en esta nueva grabación.
 
 


Tamba 4 • California Soul